miércoles 3 de junio de 2009

Tournée por Barcelona

Bueno, bueno, el sábado fue lo que podríamos denominar un día redondo, algo en lo que estarán de acuerdo también Cabiria y Casilda que, como buenas amigas, nos acompañan en nuestras peripecias.
Todo empezó una soleada mañana de sábado en que los gritos de nuestras vecinas de balcón a balcón fueron despertando a las protagonistas, junto con el ladrido de los perritos que viven en esta urbanización. Aunque el plan inicial incluía un viaje en tren a Barcelona, la conversación del desayuno que se alarga, la gata pide su desayuno, Cabiria que se perfila las pestañas, Casilda que protesta porque se ha olvidado el perfume francés en casa, Lucy que se ajusta la minifalda y servidora que no encontraba su anillo de diamantes... todo propició que ágilmente cambiáramos de plan y decidiéramos preparar un pic-nic y meternos en el coche de Lucy.
Una vez tomado el pic-nic a la sombra de unos escuálidos arbolillos, nos adentramos en la gran ciudad hasta desembocar en un párking surrealista en el que el coche quedó colocado en una especie de ascensor del que debimos bajar porque ya se aparcaba él solo, no sin antes encontrarnos sin saber cómo, para histeria de Lucy, que iba al volante, en mitad de la plaza de la Generalitat (peatonal). Descubrimos por el barrio gótico la librería Cómplices, donde recogimos nuestro premio y echamos un vistazo a interesante cantidad de libros que allí se expone. Entonces recogimos el coche y, tras un sustillo en el párking (nos íbamos con el maletero abierto) nos dirigimos al Teatre Nacional a disfrutar de una magnífica La casa de Bernarda Alba que puso los pelos como escarpias a las susodichas.
Impactadas como estábamos, apenas reaccionamos durante nuestro camino de vuelta de Barcelona, por lo que tuvimos que sentarnos a tomar una cervecita en una terraza del puerto, donde, por cierto, descubrimos el letrero que veis en la foto de abajo. ¿Es lícito tener este escaparate en un bar supuestamente moderno del siglo XXI? Estoy segura de que si hubiesen puesto sudacadas o negradas la gente ya habría puesto el grito en el cielo.
En fin, resignadas y cansadas ya, recogimos una pizza riquísima en Il Capriccio (vamos a hacer publicidad), una pizzería que regenta la mamá de una alumna mía a la que, después de esta magnífica cena (en la que nos regalaron el Lambrusco) tendré que subir la nota.
Este día es de los que hay que repetir, sin duda.



11 comentarios:

LA DESGRACIÁ dijo...

La foto me ha dejado sin palabras. Así que os dejo besos.

Liz dijo...

para repetir sin duda. Ahora con el buen tiempo da gusto que llegue el fin de semana y escaparse.

Yo creo que lo del cartel es pecisamente por hacerse el moderno... absurdo desde luego.

Lo de subir nota a cambio de lambrusco no sé yo ehhh si me dijeras un tinto pesquera jajaja
si te leyeran te harían la pelota a base de bien, por si cuela...

Besos

Summer dijo...

No hay foto de la minifalda de Lucy??? jejeje.

Tanais dijo...

Me parece alucinante, y es lo que dices, llega a poner otra cosa y abren el informativo de antena 3 con eso...en fín...

Me gustan esas excursiones de un día :D

BRILLI-BRILLI dijo...

¿Mariconadasss....?que fuerte!!tal vez sea por el camarero,no sé..
Besos

Mado Martínez dijo...

Unas andáis de tourné por Barcelona y otras andamos por Madrid, jijiji. Precioso el Barrio Gótico y fantástico el rinconcito que la librería Cómplices tiene allí. A ver cuando me doy una vueltecica por Asturias.

Cabiria Rausell dijo...

Jaja, que me parto, que graciosa ha quedada la crónica, la verdad es que hay días que cunden como tres o cuatro, y este nos cundió pero bien, hicimos de todo, y vimos de todo, y sobre todo pasamos de la risa a las lágrimas de Bernarda, para repetir!!! Barcelona es molta Barcelona, besets xiques!!!!

BRILLI-BRILLI dijo...

Un merecido premio te espera en mi blog.
Besos

Marcela dijo...

qué alegría leer algo sobre la obra de Bernarda Alba, quiero ir en cuanto esté en Madrid (septiembre y octubre) y estoy impaciente por ver el montaje, me da que es impresionante y al leeros veo que es así, ayyy, qué imapciencia por verla. Lo del bar, en fin, sin comentarios, cuánta gente burra anda todavía por el mundo.

Mina dijo...

Ya veis que algunos bares se han quedado en el trogloditismo en cuanto a la llamada de atención al cliente. En fin, me parece hasta denunciable y deplorable.
En cuanto al día que pasamos, ya veis que fue estupendo, jeje.
En lo que se refiere a Bernarda Alba, nos han quedado ganas de repetir. Hasta el mismo día la hubiéramos visto otra vez. El montaje es novedoso, al menos en la sala petita del TNC, en una disposición circular que recuerda a los teatros griegos y que invita al espectador a inmiscuirse directamente en la obra. Desde luego, la catarsis llega a los dos minutos de comenzar la obra. Ay, y qué pedazo de actrices...Yo de mayor quiero ser actriz de teatro.
Besitos

dintel dijo...

No sé si es lícito, pero si nadie se queja acabará siéndolo.